IBIZA EN MI CORAZÓN, QUIERO VOLVERAbro el archivo de las fotos de Ibiza y repaso mi experiencia en la isla.
Nostalgia infinita.
Siento un hueco en algún lugar de mi alma, atrás han quedado risas, bromas y complicidad, gritos de euforia, abrazos y besos, descubrimientos y sorpresas, amores de verano y amigos que nunca más se cruzarán con mi destino, paisajes nuevos llenos de sol y mar ... suspiro fffffffffffff.
Nostalgia infinita.
Aún ando zombi, reventada después de casi no dormir para no perderme fiestas, calas y citas inolvidables. Una mezcla de cansancio y tristeza, echo de menos cosas y personas que se han quedado allí pero que me traigo en el equipaje de mi memoria. Ayyyyy esto de ser romántica convierte mi vida en uno de esos libros de hojas amarilleadas por el tiempo con olor a rincón escondido de telarañas. Parece que ha pasado un siglo desde que dejé Ibiza. Intenso su recuerdo, intensos aún mis sentimientos.
Al final nos reunimos ocho y volamos totalmente excitados porque nos estrenábamos allí. Salimos del aeropuerto y nos saluda un calor pegajoso que se puede cortar como la mantequilla.
Nos inundan los nervios cuando dentro del coche –un Ibiza casi nuevo para nuestra sorpresa- tiramos para
Es Viver, en playa d’n Bossa. No sé cómo, pero nos manejamos por la isla perfectamente, todo a mano porque estábamos hospedados en el centro de la marcha.
El apartamento mejor de lo que esperábamos. Gesto de “Hello casita” que pone Attyka jajajaja
Lo cierto es que planear las vacaciones de antemano con criterio y conocimiento se agradece. Los gastos divididos entre cuatro, incluyendo vuelo, apartamento y coche de alquiler para 8 días nos salió a 380 euros. Creo que es buen precio. Eso sí, hace falta tener billetada buena preparada para gastar. Las discos rondan los 40 euracos y las copas 15, ahí es ná. Ibiza es caro de coj*******s.
En cuanto a las calas en las que estuvimos, comenzamos en la cala de
Benirrás, al norte de la isla. De fondo rocoso y agua azul. Lo mejor la sorpresa de la timbalada nocturna. Aún veo a Nano bailando en medio del círculo en trance y al resto en el agua con cubata y cigarrito incluidos.


Nos recomendaron la cala de
Comte, entre San Josep y San Antonio, de arena fina y agua cristalina. Y allí que nos fuimos.

Me llamó la atención la cantidad de gente vendiendo ropa, collares y tobilleras –qué bonitas las que nos compramos Attyka y yo-, paragüitas para la cabeza jajaja y frutas –mmmm el coco nos dio la vida ehhh-

Cita obligada fue
Café del Mar en San Antonio. Precioso y elegante por dentro y vistas estupendas del mar sentados en las sillas blancas de madera, algo incómodas, en la terraza de un paseo marítimo digno de pasarela de modelos.

Pero uno de mis sitios favoritos fue el
Bora Bora en playa d’n Bossa. Uffffff música chulísima y gente de lo más fashion. Un escaparate de cuerpos perfectos y exhibicionismo y postureo, ¡me encaaaannnta!.
Zona clave para pillar flyers para las fiestas –aunque luego descubras que los que reparten te dan la info equivocada y tienes que pagar más de lo que pensabas-

Aunque ésta es la opening party del Bora Bora, podéis echar un vistazo al ambiente que allí se cuece: gente guapaaaaa y muy buen rollo. Ayyyy es que me vuelve loca este beach bar.
Ahhhh, allí mismo nos montamos en el gusano y nos lo pasamos como niños pequeños -10 euros cada uno-. Qué emocionante cuando la lancha giraba y nos lanzaba al mar auuuuuuch
También visitamos
Ibiza ciudad, la zona antigua de la muralla y sus callecillas estrechas con tiendas de souvenirs. Momento de acordarnos de los nuestros y comprar regalos.

Y, cómo no hacerlo, he de hablar de las
FIESTAS que nos pegamos. Después de lo que allí vi y oí sé que me costará tremendamente adaptarme a lo que el sur me ofrece en cuanto a ocio nocturno. Ayyyy qué choque cultural diría yo. Creo que ando enfadada con la vuelta a la realidad jummm.
Lunes,
AMNESIA : FIESTA COCOON. Se desata la locura.

Martes,
SPACE: OPENING PARTY CON CARL COX. Noche de desenfreno en la sala en que Carl Cox pinchó. Aunque también vimos a Pendulum, Carl Cox fue el rey indiscutible. Juegos de luces increíbles, sonido alucinante y ambiente cosmopolita y diverso.
Miércoles,
PRIVILEGE. Defraudó porque las salas no estaban todas abiertas, por el escaso público y porque los Djs no pincharon como se esperaba. Aún así fue una de las mejores noches a nivel de relaciones sociales, hicimos amigos y descubrimos gente interesantíiiiiiiisima –a que sí Attyka, ayyyyyy en Ibiza hay principitos para un cuento de hadas-
Nuestra última fiesta fue en AMNESIA, la
MATINEE. A ella no llegamos todos, algunos ya se habían vuelto a casa y otros ya no tenían ganas de más. Pero yo decidí despedirme de Ibiza con una de las más míticas.
El show que ofreció me dejó perpleja: un escenario en la sala principal con personajes relacionados con el mar: mundo de seres esperpénticos, gays musculados vestidos de marineros al estilo del perfume de Jean Paul Gautier, mariquitas locas –no encuentro otro término más justo para definirlos- de gestos obscenos y divertidos, mujeres fatales de aire porno y tendencias lésbicas que se movían como gacelas, seres andrógenos con glamour y joyas colocadas en sitios estratégicos … bajo una nube de miles de curculitos de papel que flotaban con cada cañonazo de niebla helada yo bailaba al ritmo de la música con un abanico de Amnesia.
El cartel de la Matinee que andaba por todas partes era éste, aquí se recoge el espíritu de esta fiesta: muuuucho glamour
Esa noche dejé todo lo que aún quedaba de mí subida en una base de gogó con un gorrito de marinero. Y me despedí de la noche ibicenca contoneando mi cuerpo junto a amigos a los que abracé con un abrazo de hasta siempre.
En el aeropuerto caímos rendidos de cansancio, soñando con dormir en nuestras camas durante horas. Allí terminamos de saborear los recuerdos, ya casi sin fuerzas ni para conversar.
Besos a todos mis compañeros de viaje y a los locos encantadores que conocí.
Y dejo volar uno tiernísimo para mi amor ibicenco –aunque esto nunca lo lea-
Sé que me costará adaptarme después de haber visto lo que hay en Ibiza, esto se me queda pequeño puffff.
Quiero volver.
PUSSYCATDOLL